Sexo con Marcela

Llegó a mi piso cachonda, tocó la puerta y al verme me extendió sus brazos, "te he extrañado", me dijo. No tuvo que decir nada más porque al sentir sus senos contra mi pecho tuve una erección, ´se me puso la polla altiva, caliente, dura, y a ella la hizo mojarse todavía más el chocho.

Su chocho rosadito y hambriento de pene, su chocho excitado que quería ser destrozado esa tarde, por eso fue a mi piso, por eso fue a buscarme. Ella sabe que me excita, ella sabe que no podré decirle que no si llega a mi piso con su blusa escotada, con sus tetas insinuándose, con su carita de puta cachonda, de escort que quiere sentir todo el vigor de una buena follada.

Así que la besé, la acaricié, ella se colgó de mi cuello y yo agarré sus nalgas, acaricie su culito delicioso, toqué sus pechos, sus tetas grandes y naturales, sus tetas que me gustan tanto, que sabe que me pueden hacer perder la cabeza.

Debo admitir que Marcela es una maravilla cuando folla, una puta en Barcelona de ensueño, una escort memorable.

Por eso siempre que llegue a mi piso la atenderé, le daré pene, la penetraré como un salvaje, así como a esta escort le gusta, así como me pide cada vez me la follo.